24 junio 2015

Sin título

He decidido...

...alejarme de los abrazos...de los besos tiernos, furtivos o robados...del roce de tu mano.

...que las mariposas del principio no valen el vacío del final.

...que no quiero estar con la segunda o la tercera opción sólo porque la primera no es posible.

...que a partir de hoy, la soledad será mi faro... no quiero parches ni relaciones de una noche, no quiero que aparezca otro clavo y cruzar los dedos para que resulte...no me interesa más.

...que ya ni siquiera quiero estar enamorada y ser correspondida, porque tengo claro que, hoy, eso no es posible.

No eres opción para mí, por eso he decidido estar sola y  asumirlo como algo bueno, normal, como parte de la vida, de mí vida, de mí destino.

Necesito dejar atrás lo que no puedo tener y mirar hacia adelante con lo puesto...no necesito más...

Conocerte ha sido un viaje corto pero maravilloso, lleno de aprendizaje, de emociones que hace mucho no vivía y aunque hoy siento que alejarme de ti me ha hecho retroceder...ya lo aprendido no se olvida.

Creaste, con tu sola presencia, un mundo totalmente nuevo, perfecto en su forma y en su fondo, un mundo fantástico que sólo existía para y por nosotros, extraño eso.

Extraño nuestras maravillosas conversaciones que siempre me hacían viajar lejos de todo lo que nos rodeaba.

Extraño tus sorpresas porque cada día había una, pequeña o grande...de alguna forma siempre me sorprendías.

Extraño las caritas y los regalos, la sensación de verte llegar, la alegría que eso provocaba en mí porque sabía que sería una buena noche sin importar lo que pasara.

Extraño ese santuario de pequeños detalles...te extraño a ti...más que a todo...

Debo creer que por algo llegaste a mi vida y que por algo hoy vas de salida y asumo estoica tu lenta pero cierta partida...no puedo evitarla, todo siempre estuvo en tus manos; llegar, quedarte, hacer, decir y marcharte...todo fuiste siempre tú, siempre el primer paso fue tuyo y lo acepté...y lo poco que logré con tu visita a mi mundo, lo atesoro con el alma...con el sentimiento más puro que puedo regalarte...ese que no tiene nombre pero que las almas gemelas no necesitan nombrar...lástima el tiempo que se hizo poco...lástima encontrarte sólo para perderte...lástima que quieras alejarte porque sé que eso quieres y lo entiendo...créeme...lo entiendo...

Tu amistad es el delgadísimo hilo que me une a este mundo mortal, ese mundo común y corriente del que tanto he renegado y que siento que me ahoga y me apaga, sé que sin ella volveré a mi propio universo de cenizas, de fuego, de calma y lágrimas sanadoras...ese en el que no uso palabras porque no hay con quien usarlas...ese universo tan mío y que, estoy segura, nunca debí abandonar.

Gracias...tu sola existencia hace que todo haya valido la pena...pero también me ha reafirmado lo que siempre te he dicho...no todo es para todos y creo que el mejor camino para un fénix herido...es su propio nido...con la compañía más segura...la mía...